agosto 20, 2009

CUANDO UN AMIGO SE VA

Carlos Olivera, nos dejó con apenas 30 años de edad. Si, se fue acudiendo al llamado del Señor y ahora intentamos con estas líneas recordarlo.

La última vez que lo vimos en Lima, fue en el Campeonato Nacional celebrado en el C.C. El Bosque, en el mes de diciembre del año pasado. Seis meses después, el 2 de junio de 2009, Carlitos -así lo llamábamos sus amigos- cayó víctima de un edema cerebral que lo sorprendió practicando otro de sus deportes favoritos, el fulbito.

Pero a Carlos lo conocemos de las bochas y hablaremos de su identificación con este deporte. Fue llamado a la pre-selección juvenil en 1995. Al año siguiente salió Campeón Internacional en el campeonato organizado por el Club Sporting Cristal. Otra de sus buenas participaciones fue en el Campeonato Nacional de Trujillo 2002, donde resultó sub-campeón en la modalidad de parejas. Deportista a carta cabal, de una conducta intachable y con un enorme potencial que lamentablemente quedó trunco.

Aún podemos recordar el partido en el último Campeonato Nacional donde le tocó enfrentarse a la pareja de la Liga de Chincha. Un emocionante encuentro donde Carlos demostró mucha garra y coraje en las jugadas decisivas venciendo el partido gracias a sus certeros bochazos y arrimes.

No hay palabras para expresar la tristeza que sentimos por tan lamentable pérdida. Sus compañeros de Trujiillo y todos los que tuvimos la dicha de conocer a Carlos Olivera Bautista seguimos consternados por su desaparición. Sabemos que fue un hijo ejemplar. A su familia queremos expresarles nuestras más sentidas condolencias.

Te extrañaremos mucho Carlitos. Descansa en paz.